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Por qué me cuestan las flexiones hacia adelante

uttanasana

Las flexiones hacia adelante puede que sean unas de las asanas que más nos cueste realizar.  Ejecutar bien este tipo de posturas depende tanto de la flexibilidad cómo de la movilidad que tenga nuestro cuerpo.

Como en todas las asanas de yoga, la constancia y la práctica son la clave para conseguir la postura final, no obstante, en este post te voy a dar algunas claves para mejorar en tu flexión.

CÓMO MEJORAR EN MIS FLEXIONES

Mantén las piernas flexionadas

Si tu cuerpo no está preparado, y en la flexión mantienes las piernas estiradas, estarás ejerciendo una tensión en toda la cadena posterior. Esta tensión lo que hará es bloquear toda esa zona, sobre todo en los isquiotibiales, pudiendo incluso empeorar tu flexibilidad y movilidad en esa zona.

Así que, si al realizar las flexiones hacia adelante no llegas bien a hacer la postura final, mantén tus piernas semiflexionadas, hasta que poco a poco puedas ir estirándolas.

Trabaja la fuerza de tus flexores de cadera.

El movimiento de la flexión hacia adelante nace desde la cadera. Por mucho que nuestra flexibilidad de piernas sea buena, si nuestros flexores no tienen suficiente fuerza producimos un bloqueo, y es cuando el cuerpo no nos deja avanzar más de lo que ya está.

Por tanto, es importante para poder avanzar trabajar esa fuerza.

Busca la rotación de tu pelvis.

La flexión al frente debe partir desde la pelvis. Por mucho que mis isquiotibiales tengan flexibilidad, si al hacer la flexión la pelvis no rota hacia adelante va a ser muy difícil que mi cuerpo flexione. Es importante trabajar el movimiento de la pelvis, ya que sin una buena rotación de esta articulación nos será imposible avanzar y además nos podemos lesionar en la zona baja de la espalda.

Conseguir realizar una flexión depende de muchos factores. Ya has visto que no todo es tener flexibilidad, sino que una buena movilidad y tener en cuenta cómo entrar en la postura son esenciales para llegar a la asana final sin ningún problema.

Como ya he comentado al inicio del post, todo esto es trabajo, constancia y práctica.

Nos vemos en el mat.

Namasté.

Yoga y vegetarianismo

vegano

Seguramente, en alguna ocasión habrás podido escuchar que todos los yoguis son vegetarianos, o que si practicas yoga deberías dejar de comer carne. Pero, ¿qué relación existe entre el yoga y el veganismo?

Como bien se describe en los textos de los «Yoga sutras de Patánjali«, para poder alcanzar Samadhi (estado final del yoga), el practicante debe seguir los 8 pasos del yoga.

El primer paso son los YAMAS (conjunto de normas éticas y morales) y su primer yama, ahimsa, hace referencia a la NO violencia. Esto se refiere a no dañar en todos los ámbitos de la vida, dónde entra la no violencia y maltrato animal. 

Por tanto, como practicante yogui que desea seguir y profundizar en las 8 ramas del yoga, como bien nos dice ahimsa, debemos dejar la violencia y ello conlleva el respeto y cuidado animal, y por tanto dejar de consumir productos de origen animal.

¿Si hago yoga debo ser vegano?

No necesariamente. Puede que practiques yoga por muchos motivos diferentes. Puede que solo te interese la parte más física y meditativa y no quieres profundizar más en la filosofía del yoga. Puede que no desees llevar a cabo todas esas reglas éticas y morales y por eso no serás mejor ni peor yogui.

Sin embargo, en muchas ocasiones, aunque no te lo plantees al empezar a practicar yoga, sin querer empiezas a ser más consciente de tu cuerpo, de tus acciones, y prestas más atención a lo que realmente tu cuerpo y tu mente te piden.

Normalmente, cuando una persona empieza a practicar yoga se vuelve más consciente. Esta conciencia también se produce en la alimentación: prestamos más atención a lo que comemos y cómo lo comemos. Todo esto puede llevar a un cambio o mejora en tu alimentación, haciéndote plantear muchísimas cosas, entre ellas reducir el consumo de carne.

Al final lo realmente importante es que tus actos, tus palabras y tus pensamientos estén en consonancia, tomes la decisión que tomes.

Si quieres conocer más sobre la relación entre una dieta vegetal y el yoga, te dejo mi ebook de “Yoga y vegetarianismo” dónde te explico de una manera más detallada la relación que existe entre ambos y cómo empezar la transición de manera saludable hacia una dieta vegetariana o vegana, con recetas sencillas y deliciosas.

Namasté.

La meditación

meditar

La meditación es una parte indispensable del yoga. No se entiende la práctica de yoga sin la meditación.

Este es un proceso sencillo, pero no implica por ello que sea fácil. En la actualidad, estamos acostumbrados a trabajar y mejorar nuestra limpieza exterior y corporal. Nos preocupamos de tener unos buenos hábitos de higiene de nuestro cuerpo, pero la gran mayoría ni se ha planteado tener también el hábito de hacer una limpieza interior, una limpieza de mente.

A través de la meditación liberamos la mente de todo aquello que nos perturba en nuestro día a día. Meditar limpia el subconsciente de pensamientos negativos, de aquello que nos trae dolor y no nos deja avanzar.

Para entenderlo bien “la meditación hace a la mente lo que el sistema inmunológico al cuerpo: toma aquello que no le pertenece y lo hecha fuera”. (L.C.S.Khalsa. Kundalini yoga).

La ansiedad, la depresión, la tristeza, el dolor, la ira… todas estas emociones son negativas para nuestro cuerpo y nuestra mente, y no es lo natural, no es lo que debería ser.

La meditación no solo trae paz interior, también conlleva beneficios a nivel físico y a nivel emocional. Pero meditar solo depende de ti, nadie puede hacerlo por ti.

Hay muchísimas formas y técnicas de meditación. Todo el mundo puede, y debería, meditar. Las meditaciones guiadas son perfectas para iniciarte en el mundo de la meditación. Puede que al inicio no notes todos esos cambios o beneficios que te comento en este post, pero es como todo, con la práctica se consigue y con la práctica serás consciente de todos los avances.

Con la meditación te encontrarás en un estado de felicidad y plenitud. Capaz de tomarte las cosas del día a día de otra forma y seguir viendo la parte positiva, aunque ocurran sucesos negativos en tu vida.

La meditación te prepara para afrontar todas las complicaciones y para poder cambiar la manera en la que afrontamos y nos relacionamos con los desafíos de la vida.

Meditar te lleva a saber realmente quién eres y a moverte por el mundo con más libertad y seguridad.

Namasté.

Qué son los 108 saludos al sol

saludos al sol

Hoy día 21 de marzo en España se inicia la primavera. Una estación cargada de energía, vitalidad, que nos hace florecer, salir de nuestra hibernación y afrontar la nueva etapa con ganas. Damos paso al solsticio de primavera: dejamos una estación y nos adentramos en una nueva, recibiendo los cambios.

En el mundo yogui existe una costumbre de realizar 108 Surya Namaskar («Surya» significa sol, «namaskar» saludo) como un ritual justo para recibir este cambio. Es una forma de agradecer a la vida y al sol por su energía, por la vida y por la luz que nos ofrece y renovar las energías vitales.

Este ritual también se suele realizar en otros momentos como en el resto de cambios de estación, especialmente en verano, ya que coincide con el día internacional del yoga y además, también coincide con el día más largo del año, el día con más horas de sol. Es perfecta esta práctica para hacer un reset y recibir las nuevas estaciones con todos los cambios que nos ofrece.

108 saludos al sol

Se realizan 108 saludos al sol del tipo A. Es una práctica que puedes realizar completamente a tu ritmo, llevando tú misma la cuenta de los 108 con la ayuda de algunas bolitas, garbanzos, granos de café… que vas pasando de un cuenco a otro cada vez que terminas un saludo. Así no tendrás que preocuparte de ir contando y no te perderás.

Esta práctica también se puede realizar en grupo, pero el ritmo ya no será solo adaptado a ti. Lo bueno es que al compartir está práctica con otras personas te motivas más, compartes esas sensaciones, emociones y esa energía y además, tienes a un profesor o profesora que te está guiando y contabilizando los suryas y por tanto, solo te tienes que preocupar de fluir.

¿Por qué 108?

108 es considerado un número sagrado en la cultura hindú.

El número 1 representa a lo divino, Dios.

El número 0 representa el vacío.

El número 8 representa el infinito, lo eterno.

Además de esto, 108 tiene otros significados como que el diámetro del Sol es 108 veces el diámetro de la Tierra; en la astrología hay 12 casas y 9 planetas, y esto multiplicado por dos da 108; las letras del alfabeto en sánscrito (lengua de la India) son 54. Cada letra tiene su parte masculina y femenina por tanto da un total de 108; hay 108 formas de danza en la tradición India; los Japa Malas (rosarios tibetanos) tienen 108 cuentas…

Así podríamos encontrar muchas más referencias sobre el 108, por tanto, nos queda claro que para la cultura y la religión hindú el 108 es un número sagrado, y ya sabemos porqué se realizan 108 saludos al sol.

Todo yogui puede hacer los 108 saludos al sol.

Esta es una práctica intensa y, aunque 108 parezca muchísimo, no te agobies, la práctica la puedes adaptar a tu ritmo y realizar las variantes que necesites.

Una de las principales intenciones de realizar los 108 surya namaskar es poder conectar con nuestro interior y hacer de esto una práctica meditativa en movimiento.

Es una experiencia muy bonita. Te recargas de energía, te mueves, fluyes con la respiración y das la bienvenida a los cambios, para abrazar todas las nuevas experiencias que la vida te vaya trayendo.

“El yoga es un camino, una forma de vida, una elección diaria”.

Namasté.

YAMAS

mat yoga

Dentro de los 8 pasos del yoga nos encontramos con los Yamas. Este es el primer paso del yoga, y lo podríamos definir como una serie de códigos éticos y morales, por los cuales se rigen todos los practicantes de yoga. Para entenderlo, serían como los pasos o normas que un yogui debería seguir y tener en cuenta en su práctica.

AHIMSA

El primer yama es ahimsa. Ahimsa significa no-violencia o no causar daño. No solo no-violencia hacia los demás, sino también hacia nosotros mismos y el respeto hacia la vida.

Este daño o esta no violencia se refiere tanto a nivel físico como a nivel emocional y psicológico.

Si nos centramos en la parte física se traduciría en no maltratar, pegar o matar a otras personas y seres vivos, así como tampoco hacernos daño físico a nosotros mismos. Un ejemplo de esto última sería en nuestra práctica de yoga cuando queremos realizar una postura de la que no estamos preparados ni tenemos la fuerza ni la flexibilidad, pero nos empeñamos en realizarla y como consecuencia de ello nos hacemos daño o lesionamos.

A nivel emocional no causar daño con palabras, pensamientos, gestos o actitudes, hacia los demás, así como también hacia nosotros mismos.

Ahimsa se relaciona con estar en paz con todo aquello que nos rodea, dotándolo de amor.

SATYA  

El segundo yama es Satya que se traduce en verdad, en no mentir. Este yama busca ser honesto con uno mismo y con los demás, a través de los pensamientos y las actitudes. Comunicarse con sinceridad, para conseguir que todo lo que pensamos, hacemos y decimos esté en armonía.

ASTEYA

El tercer yama hace referencia a no robar. No poseer aquello que no es nuestro, aquello que no nos pertenece. Este concepto no solo hace referencia a cosas materiales, sino también a cosas menos tangibles como los pensamientos, ideas, información…

Este yama nos hace reflexionar sobre la práctica de la no posesión, ser capaces de encontrar la felicidad en aquello que tenemos sin necesidad de querer algo que no nos pertenece.

BRAHMACHARYA

El penúltimo yama nos invita al autocontrol, sin reprimirnos, sino en el sentido de moderación. En definitiva, sería encontrar el punto intermedio, ya que tanto el exceso de algo como la carencia de ello siempre resultará algo negativo.

Este yama nos habla de hacernos responsables y hacer un uso adecuado de nuestra energía. Podemos diferenciar entre el autocontrol físico (comer, dormir, beber, sexo) y autocontrol emocional (controlar pensamientos, emociones, ego). Encontrar el equilibrio es la clave.

APARIGRAHA

El quinto y último yama hace referencia a la no posesión, no poseer cosas innecesarias, practicar el desapego.

Cuando hacemos uso de todo aquello que nos brinda nuestro alrededor de una manera adecuada sin buscar ser posesivos con ello, sin buscar esa dependencia emocional, deja de ejercer un poder sobre nosotros y de conducirnos a una identidad falsa.

Si por el contrario, cada vez nos volvemos más posesivos, siempre querremos aferrarnos a lo nuestro y a intentar conseguir más. La práctica del desapego en este yama es muy importante. Vivir sin excesos, sin cosas innecesarias, sin aferrarse a bienes materiales ni emocionales.

Llevar a la práctica todas estos actitudes parece tarea fácil, pero es un proceso largo que conlleva trabajo, disciplina, y lo más importante, estar acorde siempre con aquello que piensas y quieres.

Namasté.