septiembre 2021

¿Para qué sirven las asanas en Yoga?

padmasana

Si pensamos en una clase de Yoga nos viene a la cabeza una secuencia de asanas (posturas) y movimientos, normalmente dinámica, en la que ejercitamos todos los músculos y parte de nuestro cuerpo.

Todos estos “ejercicios” nos pueden ayudar a mejorar nuestra salud, nuestro cuerpo físico, nuestra flexibilidad, fuerza… pero en la antigüedad, ¿cuál era la finalidad de la práctica de asanas?

Antiguamente, la práctica de yoga en muy pocas ocasiones incluía asanas o movimiento de nuestro cuerpo. Según el Hatha Yoga Pradipika (uno de los textos más antiguos dónde se describe el Hatha Yoga) solamente se conocían unas 15 asanas. La práctica iba enfocada al trabajo meditativo. Con el tiempo, los nuevos textos han ido ampliando el número de asanas.

Realmente, el propósito de la práctica de yoga es entrar en un estado meditativo para llegar a la claridad y la liberación. Por tanto, el propósito de realizar una clase llena de asanas dinámicas es alcanzar un cuerpo saludable y fuerte que permita al yogui meditar durante muchas horas.

Si nuestro cuerpo no está sano, si tenemos dolencias, si no está bien ejercitado, nos va a resultar imposible permanecer durante horas sentados en la postura de meditación (siddhasana), ya que cada dos por tres tendremos la necesidad de movernos y además estaremos centrados en qué parte del cuerpo se me ha dormido, en cómo me duele la espalda… y todo ello va a perturbar el enfoque en la meditación, ya que estaremos pendientes de todo lo externo.  

Por tanto, la finalidad real de practicar posturas en Yoga es alcanzar un cuerpo saludable para poder permanecer durante horas en la postura de meditación sin que nuestra mente se vaya a ninguna parte, sin distracciones. Se dice que una vez hayas conquistado la postura de Siddhasana, el resto de asanas no sirven para nada.

La evolución de las posturas a lo largo del tiempo ha ido alejando la práctica de asana de su estilo original, en el que se mantenían posturas sentadas durante mucho tiempo para llevar una práctica meditativa profunda.

Obviamente, en la actualidad el estilo y el ritmo de vida es totalmente diferente al que se tenía hace miles de años, por eso lo más habitual hoy en día es encontrar clases de Yoga muy dinámicas dónde la asana es la principal protagonista.

Con este post simplemente quería que conocieses la finalidad real de las posturas en Yoga, y que el yoga es mucho más que conseguir y hacer posturas bonitas.

Feliz semana.

Namasté.

Otoño y Yoga

Urdhva mukha

Llega el otoño y nuestro cuerpo y mente lo saben. Es mi estación favorita del año, y no solo porque se celebre mi cumpleaños… que también. Quien me conoce sabe que soy de frío, de lluvia, que los días grises no me deprimen, al contrario, estoy con más energía y paz. Seguro que alguien más por aquí es de los míos.

El otoño incita cambios. Los cambios más evidentes son aquellos que suceden en la naturaleza: tenemos menos horas de sol, las hojas de los árboles caen, el paisaje se tiñe de tonos marrones y amarillos, la temperatura baja y se producen más lluvias.

Pero también se producen cambios en nuestro interior, en nuestro estado de ánimo y nuestras emociones. Es normal sentir más cansancio, apatía, dolor articular, falta de concentración… La llegada del otoño puede suponer un período de inestabilidad física, mental y espiritual.

No obstante, con la práctica de Yoga y el conocimiento de esta disciplina podemos aprovecharnos de esta nueva etapa de cambios, todo ello a través de la observación y la aceptación.

¿Cómo puedo aprovecharme de los beneficios del otoño?

1. Aprende a convivir con la naturaleza y con lo que te aporta esta etapa.

-Acepta que se hace más pronto de noche. Hay muchas personas que este aspecto afecta en su estado anímico y su actitud. Puedes tratar de cambiar tus horarios y rutinas para adaptar este nuevo horario a tu vida. Levántate con la salida del sol y evita trasnochar.

– Sal a pasear por algún parque o alguna zona de tu pueblo o ciudad. Observa como se encuentra el paisaje, los cambios que se están produciendo, y disfruta de sus vistas.

2. Acepta que el otoño puede cambiar tu estado de ánimo.

En el momento que entiendas que este cambio de ánimo y de energía es algo normal, que se produce por el cambio de estación, todo será más fácil. Ser consciente de ello te ayudará a afrontar mejor la situación, ya que sabes que es algo que pasará.

3. Practica alguna actividad que te transporte al equilibrio.

El yoga es una de las disciplinas que más ayuda a encontrar el equilibrio de cuerpo y mente. A través de la práctica puedes integrar todas las herramientas que te van a ayudar a encontrar esa paz, calma y ecuanimidad.

Las asanas (posturas) nos van a ayudar a mejorar nuestro estado físico y con el pranayama (respiraciones) mejoraremos nuestra calma y paz mental.

Si nunca has practicado yoga este es un buen momento para empezar, y si ya lo hacías es el mejor momento para no dejarlo y/o retomarlo.

Puedes practicar conmigo de manera presencial en la zona de Valencia o de manera Online des de cualquier parte del mundo.

Escríbeme para cualquier duda a través de mi cuenta de Instagram.

Namasté

Yoga como estilo de vida

utthita hasta padangusthasana

Septiembre ya está aquí. Muchos volvemos a la rutina de nuestra vida, estudios y trabajos. A mi personalmente me encanta septiembre, me encanta la rutina y tener una planificación en mis días, eso me hace sentirme más segura y estable.

Puede que además te plantees nuevos propósitos para empezar el curso, y quizá uno de ellos sea practicar Yoga.

Yoga no es un deporte, no es meditación, no es respirar, el yoga no es algo temporal. Yoga es un estilo de vida que aporta bienestar, salud, autoconocimiento, y sobre todo crecimiento personal y espiritual. No se puede trabajar el yoga por partes, porque lo engloba todo.

El yoga está presente en las pequeñas cosas que vamos haciendo a lo largo del día, e integrarlo en tu vida no es fácil. Si quieres empezar a integrar el yoga en tu día a día ve poco a poco, siendo consciente de todo lo que haces, cuestionándote por qué y para qué lo haces.

Pero la clave es empezar. Yo te puedo acompañar en este camino de crecimiento a través del Yoga, y convertirlo en algo importante e imprescindible en tu vida, en un estilo de vida.

Puedes preguntarme cualquier cosa a través de mi red social Instagram, y practicar conmigo en mis clases presenciales o si lo prefieres de manera Online desde cualquier parte del mundo.

Espero que consigas todo lo que te propongas este nuevo curso y que el Yoga forme, aunque sea, una pequeña parte de ello.

¿Me dejas acompañarte?

Namasté.