invertidas

Asanas invertidas

bherundasana

Las asanas invertidas son probablemente unas de las posturas que más atraen y que más curiosidad presentan cuando se empieza a practicar Yoga. Estas asanas pueden suponen un desafío físico y mental.

Cuando las vemos muchas veces creemos que va a ser imposible realizarlas y que necesitamos mucha fuerza de brazos, abdomen y del cuerpo en general. ¿Y si te digo que estas asanas no requieren de casi fuerza? Es más importante aprender a activar los músculos que poseer mucha fuerza.

Para poder realizarlas es necesario tener desarrollados también otros factores como es el equilibrio, la alineación, y lo más importante: perder el miedo y saber caer.

Fuerza

Está claro que este tipo de posturas requieren cierta fuerza de los músculos, sobretodo de brazos y abdomen. Es necesario trabajar la fuerza de estos, pero no se requiere de una extremada fuerza para poder subir a una postura invertida: es más importante saber activar los músculos que tener muchísima fuerza. Una vez domines la asana te darás cuenta que el esfuerzo que necesitas es mínimo.

Equilibrio

El equilibrio es una parte fundamental de estas asanas. Es necesario para encontrar el centro de la postura y para no desestabilizarnos y evitar caer.

Alineación

En relación con el equilibrio, nuestro cuerpo debe estar bien alineado para repartir todo el peso de manera adecuada y poder permanecer en la asana. De lo contrario, si la alineación no es correcta es más probable que no alcancemos la postura o nos caigamos nada más subir.

Miedo a las invertidas

El miedo es uno de los obstáculos más grandes a la hora de realizar asanas invertidas. Para mi es uno de los inconvenientes más importantes y suele ser el que hace que no avancemos en estas invertidas.

Consejos para realizar invertidas

-¡No tengas prisa! Al igual que cualquier asana de Yoga requiere de tiempo y práctica, las invertidas necesitan ese tiempo para practicar, asimilar e interiorizar la postura.

-Maten una práctica constante. La constancia es la clave. Si no practicamos y probamos, es muy difícil aprender y lograr una postura de Yoga. Así que el mejor consejo es siempre que pruebes, practiques y no desistas. Es importante que este tipo de posturas estén dirigidas por un profesor de Yoga que te pueda indicar la manera correcta de realizarlas para que no te provoquen ningún tipo de lesión.

-Ten paciencia. Vas a caer mil veces, saltarás mil veces más y probablemente no consigas subir a la postura. No te preocupes porque es normal. ¿La solución? Practicar, como he comentado en el anterior punto.

-No te olvides de practicar otras asanas de Yoga. Para poder conseguir una invertida necesitaremos como he comentado trabajar el equilibrio, fuerza, alineación, concentración… Y para poder conseguir todos estos factores es importante practicar muchas asanas de yoga. ¡Todas nos van a ayudar a conseguir nuestras invertidas!

-No te frustres. Es normal sentir frustración y muchas veces querrás desistir. Es aquí cuando deberás manejar este sentimiento y recordar que con la práctica todo sale.

-No fuerces tu cuerpo. La práctica es importante pero hasta un límite. No debes demostrar nada a nadie y todo lleva su tiempo. Cuida tu cuerpo y cuando tenga que salir saldrá.

-¡Disfrútalas! Son asanas muy divertidas, disfruta del proceso y de todo lo que aprendes con ellas hasta que consigues dominarla.

Contraindicaciones

Son asanas muy divertidas y desafiantes, pero también avanzadas y exigentes. No debes practicar invertidas si:

-tienes alguna lesión en la cervical, si padeces otitis o problemas en el corazón.

-si sufres de presión arterial alta o migrañas.

-si estas embarazada.

Si quieres practicar yoga y quieres iniciarte o mejorar en las asanas invertidas yo puedo acompañarte en la práctica, para construir una base sólida y segura.

Puedes mandarme un mensaje a través de mi Instagram

Namasté.

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Salamba Sirsasana

sirsasana

Sirsasana se considera la reina de las asanas. Es una de las posturas más efectivas y completas para el desarrollo de cuerpo y mente. Aunque para realizar esta postura se requiere bastante fuerza, también hay una parte que es cuestión de concentración y conciencia de tu cuerpo.

Es una asana exigente a nivel físico, pero sin el dominio de la mente y de los ajustes adecuados es complicado hacer un buen sirsasana .

Esta asana nos ayuda a conseguir estabilidad y serenidad, tanto física como mental. El equilibrio en esta postura es fundamental, y se consigue con el trabajo de la concentración. Con Sirsasana, generamos una conexión directa de la cabeza con la tierra, que nos ayudará a liberar tensiones, aliviar el estrés y aumentar nuestra energía.

Aunque a priori parezca que todo el peso de nuestro cuerpo recae sobre la cabeza esto no es así. Todo el peso va enfocado en los antebrazos, de manera que liberamos completamente el peso de nuestra cabeza. Por tanto, se requiere un buen trabajo de la cintura escapular, brazos y hombros.

¿Cómo subir a Sirsasana I?

Se puede subir a esta asana de diversas maneras, pero la más adecuada siempre va a ser subir sin impulso, ya que nos podemos caer y hacer daño en la cervical. La mejor manera es subir con control del cuerpo, aunque nos lleve más tiempo de aprendizaje.

-En primer lugar debes medir la distancia entre tus hombros (los codos no se deben abrir, deben estar a lo ancho de tus hombros).

-Entrelaza las manos (debe quedar una especie de triángulo de tus brazos y manos) y coloca el tope de la cabeza (la parte más plana) en el suelo, junto a las palmas de las manos.

-Eleva las rodillas del suelo, y dirige el glúteo hacia el techo. Ve caminando con las puntas de los dedos hacia ti, hasta que tus caderas estén en línea con tus hombros.

-Ahora, activa bien Uddhyana banda (activa abdomen) y lleva una rodilla al pecho, la otra rodilla, y a continuación ve extendiendo las piernas, juntas, a la vertical.

Para mantener el equilibrio una vez arriba, es importante mantener las piernas juntas como si fuesen una sola; dedos apuntando hacia el techo y zona del core completamente activa. Empuja bien el suelo con los antebrazos para no cargar el peso en la cervical.

Para desmontar, baja despacio las piernas y quédate unos segundos en la postura de balasana (postura del niño) no te levantes de golpe.

Contraindicaciones

No debes realizar esta asana si tienes alguna lesión o hernia en la zona cervical.

No debes realizarla si tienes la presión arterial alta.

No es recomendable realizarla durante los primeros días de la menstruación.

Conseguir tener un nivel avanzado en Sirsasana no es cuando consigues subir, sino cuando aprendes a mantenerte, cuando aprendes a respirar dentro de la postura, a sentir y a ser consciente de todo tu cuerpo. Hasta que no domines la postura principal no debes pasar a realizar las variantes. Es un postura lesiva si no se hace correctamente, así que lo mejor es aprender a realizarla con un profesor cualificado.

Es una asana que a mi personalmente me encanta. Hay muchas variantes en Sirsasana, es divertida y desafiante, ya que nunca acabas de aprender y de descubrir diferentes formas.

Variante de Salamba Sirsasana I

¿Te animas a ponerte boca abajo?

Namasté.