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Avanzar en Yoga

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Cuando un alumno empieza a practicar yoga, ya sea para mejorar en su aspecto físico, reducir el estrés, o simplemente aliviar dolores o molestias, se les suele guiar para que gran parte de su atención esté enfocada en la forma de las posturas que intentan hacer en clase. Empezar por lo más tangible, por el cuerpo, es una vía de entrada habitual en los inicios de la práctica de yoga.

A medida que se va progresando, que se van eliminando las distracciones y que el alumno mejora en su aspecto físico y postural, la mayor parte de estos alumnos empiezan a interesarse por el lado más profundo del yoga. Esta parte está relacionada con lo más sutil, aquello que encontraremos si observamos de manera relajada y consciente. Es en este momento cuando consigues que la parte más profunda del yoga empiece a entrar en tu vida.

Prestar atención a tu respiración, encontrar la relajación a través de ella, fluir con el movimiento, notar las sensaciones físicas y las emociones de tu cuerpo, permanecer en el momento presente, observar tu interior… todo esto forma parte del Yoga.

Toda esta unión de cuerpo y mente nos llevará a un equilibrio total, a una felicidad plena y consciente, al despertar espiritual.

Actualmente, sobre todo en el mundo occidental, las asanas han acaparado todo el protagonismo, pero la práctica de yoga es mucho más que la ejecución de posturas. La práctica de yoga incluye la respiración, la meditación, el conocimiento de los mudras, la introspección, la conciencia de tu cuerpo, vivir el momento presente… y encontrar una paz mental y espiritual que muchos desean para su vida.

Puede que hayas empezado a practicar yoga meramente por un tema físico. Puede que solo te interese la parte física de esta filosofía, pero puede también que a medida que has ido practicando tengas la necesidad de ir más allá, de no quedarte solo en lo palpable, en lo físico. Es aquí cuando tu yo interior siente la necesidad de sumergirse de lleno en esta filosofía y en este mundo tan mágico del yoga, y esto es avanzar en Yoga.

Si estás experimentando esta sensación, si quieres avanzar y aprender más sobre esta maravillosa disciplina te recomiendo leer “Los yoga sutras de Patánjali”, un texto que todo practicante yogui debería leer en algún momento de su vida.

¿Te atreves a meterte de lleno en el mundo yogui?

Namasté.

2 cosas que no deberías hacer si practicas Yoga

adho mukha

Seguramente en alguna ocasión mientras estabas practicando Yoga has tenido algún sentimiento de frustración por no poder hacer alguna asana (postura). Además, si practicas yoga con otras personas o hechas un vistazo a Instagram no habrás podido evitar compararte con otras.

En este post te voy a hablar sobre por qué no debes frustrarte ni compararte con nadie.

No te frustres

Las clases de yoga están enfocadas principalmente en trabajar las asanas, la parte física del yoga. Debes saber que el yoga no es simplemente hacer posturas, es una filosofía y un estilo de vida dónde las asanas solo forman una parte muy muy pequeña de lo que engloba el Yoga.

Esta filosofía está compuesta por varias ramas, entre las que podemos encontrar: la respiración, la meditación, ciertos códigos éticos y morales, la concentración, el control de los sentidos y las asanas. Como ves las asanas no son el fin, sino una parte del Yoga.

No debes medir tu nivel en la práctica simplemente por las posturas que puedes o no puedes hacer. La transformación del yoga debe ser un proceso interno y no solo midiendo nuestras habilidades físicas. Es importante dejar el ego personal a un lado y disfrutar del proceso, de los avances poco a poco y de los cambios internos que te aporta la práctica del yoga.

Cada uno deberíamos encontrar una práctica coherente con nosotros mismos, con nuestras posibilidades físicas y mentales, donde la postura no sea el fin, sino un medio para la observación de uno mismo.

No te compares

Cada persona tenemos un cuerpo diferente, una composición y unas características diferentes. Todos no somos iguales. Hay personas más flexibles, otras que tienen más fuerza, otras con más habilidad…

No te fijes en lo que hacen los demás porqué eso te puede llevar a sentimientos de frustración. Cada persona tiene un cuerpo distinto, y lo que para ti puede ser muy complicado para otra persona puede ser muy sencillo, y eso está bien.

Cuando más te empeñes en conseguir hacer una asana posiblemente más bloqueos y más dificultad vas a encontrar, pero si te liberas, si asumes que todo lleva su tiempo los avances irán fluyendo. Si consigues aceptar tus limitaciones, aceptar lo que tu cuerpo te da y disfrutar de tu práctica, con la constancia y el esfuerzo los resultados saldrán solos. Céntrate en el progreso y en lo que sí puedes hacer.

“No te compares con nadie, el yoga es un camino personal y recuerda: no eres ni mejor ni peor, simplemente eres tú y eso nadie lo puede superar”

Namasté.